sábado, 16 de mayo de 2009


Vístete de putita, corazón, vuélveme loco. Ponte esas braguitas de nylón y luego te las quitas poco a poco. No me tengas a dieta, me queda una chinita para un peta y un disco de boleros para jugar contigo, a menos de una cuarta de tu ombligo, a mancharte de tarta los ligueros.
Vístete de enfermera, corazón, que estoy malito. Juégate un polvo al trivial del amor, me llevas de ventaja dos quesitos. No hace falta permiso para rodar desnudos por el piso, como dos sordomudos, sin otro paraíso que el que mi lengua invoca a las puertas del cielo de tu boca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario