domingo, 31 de mayo de 2009


Dejarte no fue fácil, para que hoy vuelvas a mí con cara de inocente y esa voz de yo no fui. Mirá que adentro mío hay un deseo de venganza, de hacer pagar tus culpas y dejarte sin fianza. Pensar que ya no puedo ni adorarte como antes porque estoy ocupado en culparte. Quisiera encerrarte y no dejarte salir más, mostrarle a los demás el dolor que me causas. Culpable, sos el único culpable; yo te acuso y te maldigo, te destierro de mi alma y mi corazón.
Voy a crucificarte y a quitarte la razón, ponerte frente a frente con toda la procesión.. toda esa gente muda que no tiene corazón. Hoy para mí estás muerto, muerto en vida y sin mi amor; quedándome el silencio entre el odio y el rencor y abriéndote una causa de mil hojas de dolor. Pasé noches enteras preparando mi venganza y ahora es el momento de tomarme la revancha.

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