martes, 19 de mayo de 2009


De cuando en cuando vos salís y, con astío, te sentís tras un disturbio sexual, tan poco sensual. Y es tu respiración entrecortada, ansiedad de buscar y no ver nada, que añora regresar a primaveras pasadas.
Distracción, fascinación, avidez de entretenimiento; así es cómo escapás a tu propio misterio. Y caminás como una zombie por la avenida, acelerada, aturdida, tras un tesoro que, te llevó media vida. Seguís buscando en un imperio caridad y solo hay almas mesquinas.
¿Dónde habrá luz en la cuidad capaz de iluminar tus sombras?. ¿Qué habrá detrás de tanta crueldad? ¿Podrán desactivar las bombas? Cuando podés te la creés y ensayás una sonrisa frente al espejo aunque en la calle es un talismán obsoleto. Y buceas en el abismo de tí misma y te mirás disminuída por un prisma, así es como te ves cuando no te querés.
Seguís.

No hay comentarios:

Publicar un comentario